Los miedos, esos malditos.

Que yo por mis miedos soy lo que soy, o dejo de ser lo que quiero ser. Los miedos, esos malditos hijos de puta que todos tenemos.

– Y cómo elimino ese miedo?

– C, no lo vas a eliminar, va a estar ahí siempre, sólo tienes que aprender a manejarlo y vivir con él sin que te limite.

Mis miedos:

  • A convertirme en alguien inútil
  • A volverme dependiente
  • A perder por completo la fe en las personas
  • A convertirme en la persona tóxica de alguien a quien quiero
  • A las arañas y las cucarachas
  • A quedarme sola
  • A fracasar
  • A no reunir valor para vivir las cosas que quiero vivir
  • Al abandono
  • A la pérdida
  • Al dolor emocional
  • A sentirme utilizada
  • A mi vena autodestructiva emocional
  • A no saber decir que NO en el momento adecuado

Mis miedos, mi YO.

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Hermanos

Siempre quise ser la pequeña de tres hermanos. Que la mayor fuera chica, que el segundo fuera chico y luego yo. Y que no nos llevásemos demasiados años para poder compartir experiencias sin sentirme desplazada por la edad. Quizá unos dos y 4 años de diferencia. Pero cuando te ha tocado ser la mayor de otro hermano, obviamente sabes que es algo que no va a suceder jamás. Sigue leyendo

Whishlist de Black Friday y Navidades 2017

Hoy es el Black Friday y falta nada para las Navidades, así que creo que no hay mejor momento para contaros cuál es mi wishlist de este año. Igual cuela y me llega algo. Se aceptan regalos!

  1. Apple Watch Serie 3. Empezamos fuerte. Pero el de 38mm, que tampoco se trata de llevar un pelucón. Me gustan los relojes, tengo varios, aunque por funcionalidad últimamente uso más la Mi Band 2 de Xiaomi.apple watch serie 3

  2. Paleta NAKED BASICS de Urban Decay. Un básico en las sombras de ojos que me apetece mucho tener.paleta naked basics urban decay

  3. Reloj de Mr. Wonderful. Venga, opción más económica de un reloj, no digáis que no doy opciones. Pero es que este reloj es amor, bueno, como practicamente todo lo de Mr. Wonderful.

    reloj mr wonderful

  4. Agenda Mr. Wonderful 2018. La de página por día, que yo necesito espacio a tope.

agenda mr wonderful

5. Este cuaderno es para mi. Lo último de @Betacoqueta o Elisabeth Benavent.

este cuaderno es para mi

6. Más Maquillaje! Labiales Everlasting Liquid Lipstick de Kat Von D. Tonos:

7. Pulsera Sweet Dolls de plata. Me gusta Tous!pulsera tous sweet dolls    8. Disco Duro LaCie para Mac (con puerto Thunderbolt) 2TDisco duro lacie

Bueno, obviamente quiero muchas más cosas, pero así de pronto, esto para empezar. Insisto, se aceptan regalos, por eso lo pongo.

Cómo sobrevivir al primer mes de gimnasio

Tengo que decir que he estado en chorrecientosmil gimnasios, baratos, caros, lejos, cerca, en clases, por libre, en zumba, de gimnasio de mantenimiento y de porras en vinagre, y en ninguno he pasado del mes. Hasta ahora. Así que os voy a contar cómo sobreviví a mi primer mes (Septiembre) de gimnasio.

Es importante que sepáis que no ha sido fácil, que ha habido trolleos por parte de mi cabeza, mi lavadora, mi pulsera de actividad, mis rodillas, mi espalda y por mi fuerza de voluntad. Pero los he superado todos. Yeaaah! Sigue leyendo

Perlitas de sabiduría

Hay veces que te llega una perlita de sabiduría de buena mañana.

Perlita sabiduria blog

21 días para una rutina

Hay un mito que dice que son necesarios al menos 21 días para crear un hábito o una rutina.

Este mito está basado en una teoría expuesta por el Doctor Maxwell Maltz en su libro “Psycho Cybernetics” (1960), y en él exponía que sus pacientes tardaban al menos 21 días en habituarse a su nueva imagen tras una operación, o en dejar de sentir un “miembro fantasma” tras una amputación. Sin embargo, trabajos de investigación posteriores de Phillipa Llay, han desmontado este mito, indicando que el tiempo medio es de 66 días en formar un hábito. Aunque el tiempo real depende de la acción, de cada persona y de sus circunstancias. Sigue leyendo

Mis puntos de anclaje

Hace una semana exacta decidí hacer un cambio radical en mis hábitos de vida. Decidí que inmediatamente a la vuelta de vacaciones empezaría una nueva rutina.

Una amiga me dijo hace poco, que las cosas que de verdad quieres hacer, no esperan a un día concreto, se empiezan en ese mismo instante. Por eso yo lo empecé un 28 de Agosto, tan pronto aterricé en Madrid y tras pasar un domingo de transición en el que hubo que superar un problema de contingencia con la nevera. No quise esperar ni al 1 de septiembre, ni al lunes de vuelta a clase.

Después de una buena primera semana en la que estoy aprendiendo a amar a mis agujetas, el domingo ha sido un poco decepcionante. Me pasé con la cena en casa de unos amigos el sábado y el ejercicio que esperaba hacer el domingo, no salió como esperaba. El parque estaba en preparativos para los fuegos artificiales de la noche, lleno de zonas cortadas y furgonetas, salir con Nara hace más difícil seguir el ritmo y además, después de trasnochar, salí muy tarde por la mañana, por lo que a la media hora me moría de hambre y eran casi las 12:30 del mediodía y yo sin desayunar. Resultado: 35min de caminata a ritmo inconstante y una frustración enorme por esa sensación de pensar que podía haberlo hecho mejor, aunque en realidad tenía cero ganas de hacer ejercicio y estaba muy cansada. No es una buena combinación, y llegué a casa con muy mal sabor de boca y enfadada conmigo misma. Eso sumado al cansancio y al montón de cosas que me quedaban por hacer, no me dieron un buen domingo.

Ayer fue de esos días en los que quieres el apoyo de tus amigos, de tu familia, de la gente a la que quieres, y es una jodienda muy grande cuando quieres eso y no todos te lo dan. Porque claro, ya está otra vez esa puta mierda de esperar algo de los demás y que no llegue. Ya está otra vez esa mierda de las proyecciones, de los miedos, de las inseguridades que se te meten en la cabeza y te susurran al oido “pero de verdad crees que sigue ahí?”, “de verdad crees que estará cuando l@ necesites?”, “solo mírate ahora, dónde está?”

Puta cabeza, deja de pensar. 

Porque ya sé que sólo dependo de mi misma, pero coño! un arropillo de vez en cuando…, un “venga, nena, que tu puedes”…

Bah! Putos “deberías”. 

Por eso, amig@, a ti, a ti, a ti, a ti y a ti, me leas o no me leas, soy feliz aunque no estés cerca, aunque esté triste a ratos, como ahora, pero sería más feliz aún si supiera de verdad que estás ahí, apoyándome.

Mientras tanto, seguiré yo misma anclando mis propios puntos de apoyo, aunque me salgan callos en las manos porque no tenga martillo. 

PD. Mientras escribo esto, el domingo por la noche mientras espero a que acabe la lavadora, estoy cagada de miedo. Miedo, porque el lunes vuelvo a clase y tengo que reajustar toda mi rutina de ejercicios y dieta a los nuevos horarios que me dejan mucho menos tiempo. Cagada, porque tras 38 años conviviendo conmigo misma, sé que soy un desastre y que las posibilidades de abandono en mi son extremadamente altas. Cagada de miedo, porque no quiero agobiarme por la falta de tiempo, por el cansancio, por querer hacer muchas cosas y no poder, por abandonar los madrugones para hacer ejercicio, por estar pagando una pasta por un entrenador y abandonar (como los 1001 gimnasios a los que me apunté). Cagada, porque mi mente realista ve en esta ocasión, todos los posibles puntos flacos de mi plan y no hace más que darme guantazos con ellos en la cara. En fin, cagada. 

PD2. Lunes por la mañana. Todo el esfuerzo de la semana pasada, se ha visto recompensado con únicamente -300g. Joder! He cagado zurullos más grandes que eso!